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El propóleo, la mezcla maestra

El propóleo es producido por las abejas (Apis mellifera) por adición de cera y secreciones salivares al material resinoso, gomoso o balsámico que recolectan de diversas especies de plantas.

En la colmena lo utilizan con diversos fines, como: cerrar grietas, reducir las vías de acceso, recubrir y aislar
restos de animales que se hayan introducido en la colmena, consolidar componentes estructurales, barnizar el interior de las celdillas con fines desinfectantes y evitar vibraciones.

La composición del propóleo es bastante compleja y variada, ya que depende de la flora y de las condiciones geográficas y climáticas donde se elabora.

Por otro lado, se ha demostrado que A. mellifera es selectiva en la utilización de las especies vegetales. El potencial apícola de una determinada zona dependerá de la vegetación circundante y de la preferencia de ellas por un determinado tipo de flores, según color, aroma, forma y floración (Hernández et al., 2005).

Desde el punto de vista productivo, se ha sugerido que no todas las abejas de la especie Apis mellifera propolizan con la misma intensidad. Una misma colmena puede producir propóleos en diferentes cantidades en distintas épocas y también en cada año, pues las abejas trabajan según sus necesidades y posibilidades.

Además, en una misma colmena la apariencia externa de los propóleos puede variar de una extracción a otra (Hernández et al., op. cit.). El propóleo presenta una consistencia viscosa variable, dependiendo de su origen y de la temperatura.

Su color varía de amarillo claro a pardo oscuro, presenta un aroma penetrante, sabor acre y a veces incluso amargo. Está compuesto, entre otros, por (Anexo 1): resinas, bálsamos, ceras, polen, aceites esenciales, aminoácidos, vitaminas y minerales. Se han identificado más de 160 compuestos, de los cuales un 50% son fenoles (Hernández et al., op. cit.).

Las primeras investigaciones científicas surgieron en la década de los años 60, las que muestran la compleja estructura del propóleo y ponen de manifiesto numerosas aplicaciones farmacológicas. Científicos de diferentes disciplinas han profundizado en su estudio, por lo que hoy se tiene respuesta a muchas interrogantes acerca de los mecanismos de acción que explican sus propiedades antimicrobianas,cicatrizantes, estimulantes del sistema inmunológico y antioxidantes, entre otras.

Muchas de las sustancias que caracterizan la actividad biológica de los propóleos se asocian a la presencia de
sustancias fenólicas, como los flavonoides (Hernández et al., op. cit.).

Sistemas de cosecha

Si bien la calidad de los propóleos depende del tipo de flora y del ambiente, es decisivo el trabajo del apicultor, puesto que la calidad del producto resultante estará directamente relacionada con los métodos de extracción, almacenamiento y conservación.

El propóleo puede ser recolectado mediante el raspado en los bastidores de los cuadros y en otros componentes de la colmena, método engorroso e inconveniente, ya que las valiosas propiedades de este producto podrían verse afectadas por contaminación con impurezas.

Actualmente en el mercado existen rejillas para la recolección de propóleo que se colocan debajo de la tapa de la colmena; consisten en una lámina plástica o metálica que contiene ranuras, las cuales son rellenadas con propóleo por las abejas, lo que permite su fácil retirada y recolección (métodos técnicos internos).

Posteriormente se congelan y una simple presión sobre ellas permite que el propóleo se desprenda fácilmente.
Dentro de estos métodos, destacan:

  • Placas plásticas: son del tamaño y apariencia de un excluidor de reinas, pero con agujeros
    más pequeños para impedir el paso de una abeja. Se sitúan en la parte alta de la colmena,
    en sustitución de la entretapa; al percibir la pérdida de calor que se produce en esa área, las
    abejas propolizan rápidamente los agujeros. Para cosechar el propóleo, se colocan las placas
    en el congelador por 3 a 4 horas y luego se flexionan para desprender el producto (foto).
  • Mallas matrizadas: mallas plásticas de material semirígido; se ubican sobre los cabezales, en la
    última alza, igual que las placas plásticas.
Placa plástica recolectora de propóleo

Placa plástica recolectora de propóleo

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