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MELIPONICULTURA EN AMÉRICA LATINA

Las abejas sin aguijón o meliponas son un grupo de insectos propios de las zonas tropicales y subtropicales, que desempeñan una importante función como polinizadores de la flora nativa.

Antes de la llegada de los colonizadores, quienes introdujeron la abeja común africana (Apis mellifera), las abejas sin aguijón eran las únicas abejas que almacenaban miel dentro de colonias y eran aprovechadas por muchas culturas indígenas de América del Sur y Central, quien utilizaban su miel, cera y polen. La meliponicultura fue particularmente importante dentro de la cultura maya, que desarrolló interesantes procesos de manejo.

Este tipo de manejo constituye la base de los lineamientos para la cría racional moderna

Representaciones de “AH MUCEN KAB”, dios Maya de la miel.

En la actualidad, grupos campesinos e indígenas de América del Sur, especialmente en la región amazónica de Perú y Brasil, realizan un aprovechamiento de las abejas sin aguijón.

Tradicionalmente, mantienen los nidos dentro de los troncos en los que las abejas los construyen, pero los trasladan desde el bosque a las cercanías de sus viviendas.

En general, las técnicas de manejo utilizadas son muy precarias, por lo que muchas veces significan una amenaza para las especies utilizadas. Pueblos indígenas de Colombia también hacen uso de las abejas sin aguijón aprovechando miel y cera e incluso consumiendo las larvas.

Igualmente grupos campesinos de diversas zonas del país manejan de manera aislada abejas sin aguijón en cajas rústicas para usar la miel en alimentación o medicina natural. En Colombia, sin embargo, en los últimos años se han conformado varios grupos de investigación y difusión de información sobre la mejor manera de conservar y manejar estos insectos y han desarrollado interesantes trabajos en pro de la meliponicultura.

En la región que antiguamente era territorio maya, aún subsiste la meliponicultura, aunque la actividad ha resultado muy afectada por la desaparición masiva de selvas luego de la llegada de los colonizadores, quienes introdujeron nuevas actividades comerciales como la ganadería extensiva y los grandes monocultivos (soja, maní, maíz). Ejemplos de esta actividad, que se considera ancestral, se encuentran en la península de Yucatán, en Costa Rica y en Guatemala, donde crían especies como Melipona beecheii, Scaptotrigona mexicana, Melipona fasciata y Melipona yucatanica.

En esta región existen numerosos emprendimientos que buscan reactivar la actividad, haciendo énfasis en la tecnificación y en la reducción de sistemas rudimentarios de cría y extracción de miel, los cuales retrasan el crecimiento de los meliponarios.

En Brasil la meliponicultura es una actividad muy desarrollada, sobre todo en la región norte o amazónica y en el noreste del país, donde se encuentran un gran número de productores.

Las principales especies criadas son Melipona fasciculata, Melipona scutellaris y Melipona subnitida.

En este país el manejo de estas abejas ha tenido gran difusión, producto de las numerosas investigaciones de universidades e instituciones de estudios agropecuarios.

Muchas de sus actividades tienen el objetivo de auxiliar la implantación de pequeños meliponarios y la orientación de nuevos criadores que lleven a elevar el número de meliponicultores.

En la actualidad la meliponicultura no es sólo una actividad productiva sino también una alternativa para preservar este grupo de abejas que realizan múltiples servicios para el hombre y el ecosistema, como la polinización de flora nativa, la polinización de cultivos comerciales

Distribución de las abejas melíponas en América Latina.

y la producción de miel. En muchos países de América del Sur y Central la instalación de meliponarios ha tenido buenos resultados para la protección de estas abejas. Estos meliponarios ofrecen además una oportunidad para el estudio del comportamiento de las abejas sin aguijón y para el cálculo de índices productivos para las diferentes especies.

Además, constituyen centros de información para los interesados en comenzar esta actividad.

Abejas sin aguijón presentes en la región noroeste de la argentina

Fuente: Leonardo Baquero – Guillermo Stamatti

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