USO TERAPÉUTICO DIRECTO DEL VENENO DE ABEJA

USO TERAPÉUTICO DIRECTO DEL VENENO DE ABEJA

A TRAVÉS DE LA ABEJA

La aplicación de la apitoxína debe proseguir bajo indicaciones especiales, en primera instancia se debe extraer el aguijón, teniendo en cuenta que la bolsita del veneno pende del aguijón.

El veneno de la abeja es uno de tantos productos derivados de la colmena que tiene aplicaciones benéficas a la salud.

En las aguijoneadas recientes y leves, cuando no hay una reacción exagerada a la misma, pueden llevarse a cabo de toques vinagre antihistamínico y envolturas húmedas y frías.

En el caso de aguijoneadas en las partes dístales de los miembros, aplicar un torniquete para impedir o retrasar la absorción de la toxina (esto debe hacerse inmediatamente tras la picadura), se puede inducir la aplicación de cremas con glucocorticoides y colocación de fomentos húmedos con agua y alcohol (1:1).

En caso de presentarse un estado de shock grave, se administrarán 10-20 de gluconato cálcico al 20% por vía endovenosa, y la misma dosis por vía intramuscular.

En caso necesario, estas dosis pueden repetirse a las 4 o 5 horas. Son útiles también la adrenalina (1/2 a 1 mg por vía subcutanea o intramuscular), los corticoides por vía intramuscular (25 mg de cortisona cada 6 horas y los antihistamínicos por vía oral o intramuscular. Los analépticos y las vitaminas C y K, forman parte del tratamiento coadyuvante. En casos gravísimos, hay que rehidratar al paciente y administrarle oxigeno.

La reacción alérgica al veneno de insectos, es reproducible y se repite en situaciones sucesivas, pudiendo incluso agravarse. 

La terapia con apitoxina no produce ningún efecto colateral adverso, no importa cuánto tiempo se haya usado. Es segura, efectiva y cuesta poco. Se pueden aplicar directamente las abejas al paciente para que lo piquen en la parte afectada del cuerpo, o usar inyecciones del veneno obtenido de las abejas y conservado en polvo en frascos estériles hasta que se disuelva. Esto se realizará en zonas donde debido a la afección del enfermo no se puedan cumplir las normas para adquirir o producir la apitoxina inyectable, únicamente en dichos casos.

Las principales formas de aplicación de la apitoxina van desde la aplicación directa por picadura directa de la abeja, inyección de preparados estandarizados como la APISOLCILINA I, II y III , uso del ultrasonido por (fonoforesis), ionización, frotación mecánica, inhalación y aplicación supralingual.

En condiciones de tratamiento se pueden hacer administraciones directamente por aguijoneada de la abeja, o usando apitoxína en inyecciones intradérmicas, administrando ungüentos de apitoxína, Inhaladores o Pastillas.

El síndrome de aguijoneadas múltiples se presenta bajo condiciones de ataque masivo, desencadenando reacciones complejas que pueden resumirse en el cuadro de la figura 1.

Síndrome de envenenamiento por aguijoneadas múltiples de Apis mellifera

Síndrome de envenenamiento por aguijoneadas múltiples de Apis mellifera

 

USO HUMANO:

  • Estimulante circulatorio.
  • Antiinflamatorio.
  • Analgésico.
  • Estimula las defensas.
  • Asma. Aumenta las Defensas
  • Colagenopatías

UNA FORMA DE EXTRACCIÓN.

Se coloca un vidrio en la piquera y por encima de este, un alambre que libera una descarga eléctrica. Las abejas al recibir esta descarga, aguijonea el vidrio liberando el veneno.

Lo que queda en el vidrio, es líquido, pero al tomar contacto con el aire se cristaliza. Luego se raspa este cristal con un elemento filoso.

Se conservan en un frasco de vidrio oscuro y en un lugar frío.

Se extrae preferentemente en invierno. La trampa se utiliza 20 minutos y se obtiene 20 gr. por colmena. La frecuencia de extracción es de 1 vez cada 7 – 10 días.