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PAN CON NUECES Y MIEL

Ingredientes:

  • Un trozo de pan, chusco o pan de molde.
  • Miel.
  • Nueces.
  • Dificultad: fácil.

Elaboración.

Consiste en ahuecar el pan que ha sobrado y rellenar el espacio que ocupaba la miga con un par de cucharadas de miel y un puñado de nueces.

Las proporciones van a gusto del consumidor. Y no requiere emplatado.

Sencillo, ¿verdad? Aunque no he hecho el análisis de ciclo de vida del producto, ni he tratado de conseguirle un etiquetado ecológico, a primera vista encontramos que la miel: es el producto estrella de la apicultura.

Si bien del trabajo de las laboriosas abejas podemos obtener polen, cera, propóleo, tratamientos contra el reúma y no sé cuántas otras cosas más, la miel es el regalo más dulce que nos hacen estos insectos. Incluso desde el período Mesolítico según relatan las pinturas rupestres.

Conseguir la miel tiene distintos efectos sobre la sostenibilidad, especialmente en un momento en el que los polinizadores silvestres están amenazados. La apicultura extensiva no es una actividad especialmente rentable, pero puede completar los ingresos diversificados de una economía rural plurifuncional.

Al valor cultural de perpetuar tradiciones ancestrales que vinculan al hombre y la naturaleza, se añade la importancia social por el papel que puede jugar la apicultura en pueblos donde esta actividad genera pequeñas rentas ayudando a mantener población en el medio rural.

Desde el punto de vista económico el proceso de la polinización es básico e irremplazable para la agricultura.

Las abejas y sus servicios ambientales permiten una amplia variedad de frutos silvestres que alimentan a distintas especies del bosque, jugando un papel clave en la biodiversidad.

Otro de los ingredientes son las nueces, fruto de esas máquinas de fijar carbono que son los nogales y de los cuales todo se aprovecha, la cáscara de las nueces la utilizaremos como biocombustible, para acompañar a otras formas de biomasa en la chimenea y calentarnos en invierno.

Finalmente, el pan, que podemos utilizar el de rebanada (incluidas las “tapas culas” del pan de molde que nadie aprecia), o bien aprovechar el chusco, ese pico final de barra que está a punto de quedar olvidado en el fondo de la panera, y que se traduce en un gesto de optimización de recursos o minimización de residuos, como ustedes quieran.

Desde el punto de vista de los valores ambientales la miel se produce en una amplia diversidad de ecosistemas, desde la alta montaña a la azotea de los edificios de las grandes ciudades.

Salvo que cometamos el error de comprar un sucedáneo adulterado en un proceso industrial, la huella ecológica de la miel puede ser bastante reducida.


Con las nueces habría que evaluar si la capacidad de fijar dióxido de carbono, tanto en la madera del nogal como en los complejos húmicos del suelo, compensa el transporte del fruto envasado.

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