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Amigos, les presento un artículo muy interesante de Antimio Cruz, les dejaré el link para la descarga, solo les pondré unas líneas generales pero es interesantísimo.

COLAPSAN LAS COLMENAS EN NUEVE PAÍSES

“Si las abejas desaparecieran del planeta, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida”, dice una frase que muchos ambientalistas atribuyen a Albert Einstein.

Aunque está demostrado que el científico más brillante del siglo XX no concibió tal enunciado, tiene mucha razón. Una tercera parte de los alimentos que consumimos depende de la polinización en alguna parte de su producción.

Hoy el mundo experimenta un fenómeno inédito: millones  deabejas obreras salen de sus colmenas pero no regresan, y condenan a la muerte a colonias enteras. Nueve países industrializados han perdido hasta la mitad de sus colmenas.

México todavía no registra este fenómeno pero la alerta está encendida, pues es el tercer exportador de miel a nivel mundial.

El 27 de febrero de 2007, el periódico The New York Times publicó una nota tan alarmante como extraña: “Sin razón aparente, las abejas mueren en masa a lo largo de Estados Unidos”. La nota incluía entrevistas con apicultores que  se dedican a rentar temporalmente cajas con colmenas a los productores de naranja y almendra en diferentes estados de aquel país.

Su sorpresa era mayúscula cuando comprobaban que, después de dejar sus colmenas con un millón de insectos en algún huerto, sólo recogían algunos miles de individuos seis semanas después. Más de la mitad de su rebaño de alas
membranosas ya no estaba. Si este dato no era suficiente para ponerles los pelos de punta, sí lo era el hecho de que los cuerpos de las abejas perdidas simplemente no aparecían.

El reporte del influyente diario neoyorquino no quedó como una nota aislada. El 4 de marzo de ese año, el diario británico The Independent publicó un reportaje con el mismo y desconcertante contenido: apicultores de siete países europeos informaron sobre la pérdida de millones de abejas que salían de diferentes colmenas pero no regresaban.

Así como en las enfermedades crónicas, las malas noticias comienzan con pequeñas señales y desembocan en tremendas crisis. La desaparición masiva de abejas tenía más de una década incubándose.

Los primeros reportes de pérdida de abejas empezaron en Estados Unidos en 1996. Al principio el problema afectaba a Florida. Luego aparecieron casos en Oklahoma, Texas y California. Para 2006 ya eran 24 estados los que reportaban problemas. Ese año la mitad de los dueños de colmenas reportó muerte de insectos.

“Es un misterio digno de una novela de Agatha Cristie, las abejas parten en busca de néctar y polen y simplemente nunca vuelven a su hogar. Y nadie sabe por qué.

Los investigadores presumen que mueren en los campos, quizá exhaustas o eventualmente desorientadas y desplomadas por el frío”, decía el texto de The New York Times.

Hasta hoy se ignora qué causa esta aniquilación masiva de los limenópteros conocidos como “los ángeles de la agricultura”.

Pero el fenómeno ya tiene nombre: Desorden de las Colonias Colapsadas (CCD por su sigla en inglés).

Se considera que actualmente se vive la peor crisis en la historia de la apicultura y se estima que podría causar pérdidas e hasta 14 mil 500 millones de dólares a los granjeros de Estados Unidos. Esta cifra es igual a todo el Producto Interno Bruto de Haití en un año.

En Europa el problema no es menor. Las páginas de The Independent detallaron que las colonias colapsadas se habían multiplicado entre otoño de 2006 y la primavera de 2007.

Alemania, Suiza, España, Portugal, Italia, Grecia y Escocia reportaron merma en sus poblaciones de apis mellifera, la abeja domesticada.

“La semana pasada John Chapple, uno de los más importantes apicultores de Londres, anunció que 23 de sus 40 colmenas fueron abruptamente abandonadas”, publicó el rotativo británico.

¿Y en nuestro país? En México las uniones de productores de miel no han reportado muertes masivas, pero la Secretaría de Agricultura, la UNAM e instituciones como el Colegio de la Frontera Sur se pusieron en guardia desde hace tres años y tratan de difundir noticias de este asunto entre los apicultores.

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