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APLICACIONES DEL POLEN

El polen es otro producto que las abejas colectan de las flores, agregándole además sustancias propias de ellas, lo
cual hace que también posea propiedades terapéuticas, ya que contribuye en la acción reguladora de las funciones
intestinales o la elevación rápida de hemoglobina en la sangre, entre otros, además de considerarse un excelente
complemento alimenticio por el aporte proteico que proporciona, con hasta 27% de proteínas (Programa Nacional
para el Control de la Abeja Africana, 2002; Gutiérrez, 2004).

Las abejas tienen como polinizadoras una notable función ecológica y económica, convirtiéndose de esta forma en máximas cooperadoras del agricultor. }

Es un hecho demostrado que la intervención de las abejas en el proceso de polinización, es más eficaz y superior a la de otros insectos, viento, etc. En cultivos de girasol, se ha obtenido con la introducción de colmenas, aumentos de producción de un 20 a un 30 por 100 y además, un incremento en contenido de aceite.

En algunos países como Argentina, se distribuye el polen con avioneta -previa
pulverización de los granos- en las extensas zonas frutícolas.

El polen, como producto comercial, se emplea en alimentación -principalmente infantil- cosmética y terapéutica.
El valor biológico del polen se debe a los principios activos que contiene, ya que es rico en aminoácidos, vitaminas, etc.

Entre sus múltiples acciones, las más importantes son las siguientes: regula el equilibrio orgánico y estimula el crecimiento; actúa como regulador de las funciones intestinales e influye favorablemente sobre el sistema nervioso. Su consumo conviene a personas débiles, convalecientes, con problemas de estreñimiento, anémicas, hipertensas, con tendencia a neurosis y, en general, a los que necesiten elevar el tono vital.

La eliminación de su fracción alérgica ha permitido estabilizar sus componentes y comprobar sus acciones farmacológicas.

Forma parte de productos farmacéuticcos por su valor vigorizante, antianoréxico, antiinflamatorio -prevención de prostatitis- y aumento de la resistencia a las infecciones.

Se utiliza en cosmética, sólo o asociado a otros productos apícolas, en la fabricación de cremas y lociones para la piel y cabello.

El polen se puede tomar en forma granulada o en polvo, sólo -disuelto en agua, café, etc.-, o mezclado con miel, jarabe de fruta, mermelada, etc.

Es preferible tomarlo en ayunas; la dosis normal para adultos es de 20 grámos diarios.

En niños menores de tres años reducir a 1/3 esta cantidad. Se puede tomar durante un mes y descansar tres.

Otros recomiendan tomarlo durante veinte días y descansar diez, repitiendo todos los meses.

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