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SANIDAD APÍCOLA

Es importante obtener productos de la colmena libres de contaminantes. Las medidas que deben adoptarse para el control de las enfermedades y plagas que afectan a las abejas, ya que de ello dependerá la calidad e inocuidad de los productos finales.

En este sentido, el apicultor deberá seguir las siguientes indicaciones, a fin de que las medidas de diagnóstico, prevención, control, vigilancia y muestreo sean aplicadas correctamente, lo que evitará gastos innecesarios y permitirá obtener productos apícolas de calidad.

MÉDICO VETERINARIO RESPONSABLE AUTORIZADO

Sus responsabilidades incluyen la prevención, diagnóstico clínico oportuno, identificación y tratamiento de las colmenas, estableciendo las dosis, forma de aplicación, duración e intervalo de tratamientos, así como el seguimiento de las enfermedades de las colmenas y/o apiarios hasta su total recuperación y verificación de periodos de retiro para productos de la colmena destinados al consumo humano.

BUENAS PRÁCTICAS EN EL USO DE FÁRMACOS DE USO VETERINARIO

Los medicamentos y biológicos de uso veterinario deben estar regulados y autorizados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA). Los fármacos de uso veterinario solamente deben adquirirse en establecimientos industriales, mercantiles o importadores registrados ante la SAGARPA.

Los productos farmacéuticos de uso o consumo animal deben contar siempre con una etiqueta en la que se identifique la información básica como la dosis, vía de administración, duración e intervalo entre tratamientos, especie y fin zootécnico de los animales para los cuales está destinado el producto; así como la composición del producto farmacéutico (principio activo y concentración), advertencias, datos del elaborador, número de registro de la Secretaría, número de lote y fecha de caducidad.

En México existe una clasificación de los medicamentos de acuerdo a su origen, composición, características químicas y su nivel de riesgo, a través de la NOM-064-ZOO-2000, “Lineamientos para la Clasificación y Prescripción de Productos Farmacéuticos Veterinarios por el Nivel de Riesgo de sus Ingredientes Activos” y del “ACUERDO por el que se modifica el diverso por el que se establece la clasificación y prescripción de los productos farmacéuticos
veterinarios por el nivel de riesgo de sus ingredientes activos”.

• Grupo I: Son productos formulados con ingredientes activos cuyo efecto pueda ser psicotrópico, estupefaciente, anabólico u hormonal; así como aquellos que por su elevada toxicidad y residualidad en productos y subproductos de origen animal, puedan inducir efectos indeseables. El Médico Veterinario prescribe este tipo de productos farmacéuticos mediante receta médica cuantificada autorizada por la SAGARPA.

• Grupo II: Son productos formulados con ingredientes activos que requieren la vigilancia de un tiempo de retiro predeterminado, los que puedan llegar a ser tóxicos para una determinada especie animal, edad o estado fisiológico, se supervisa su dosificación y su posible interacción indeseable con otros ingredientes activos, así como aquellos que para su empleo requieran conocimientos técnicos en farmacología y que puedan resultar en un daño directo a los pacientes o usuarios no profesionales en el área, por acción directa del ingrediente o por la forma de aplicación del mismo. Además, ingredientes que puedan inducir reacciones de hipersensibilidad, que puedan ser leves o hasta síndromes mortales en los animales.

El Médico Veterinario prescribe este tipo de productos farmacéuticos mediante receta médica simple.

• Grupo III: Son productos formulados con ingredientes activos cuya inocuidad al paciente y seguridad para el usuario han sido demostradas científicamente, por lo que se consideran de libre venta en el país. Las personas que utilicen estos productos deben ser asesorados por un Médico Veterinario, tienen la responsabilidad de aplicarlos adoptando el uso prudente de los ingredientes activos a fin de promover la sanidad y bienestar animal.

La prescripción de fármacos solo debe realizarse por el MVRA, conforme a la NOM-064-ZOO-2000 “Lineamientos para la Clasificación y Prescripción de Productos Farmacéuticos Veterinarios por el Nivel de Riesgo de sus Ingredientes Activos”. En la situación apícola los fármacos de uso veterinario autorizados para este tipo de producción son los fármacos del Grupo II.

El productor debe llevar un registro de los tratamientos aplicados, especificando el número de colmenas tratadas, la enfermedad, el tratamiento utilizado y los días que se aplicó, así como los resultados obtenidos.

Antes de administrar un fármaco, se debe verificar la fecha de caducidad, la cual debe estar especificada en la caja. Dicha información debe coincidir siempre con la especificada en el envase.

El MVRA establecerá la dosis conforme a las características de cada colonia y verificará la compatibilidad de los productos en caso de utilizar más de un medicamentos para evitar reacciones adversas.

TRATAMIENTOS NO CONTAMINANTES DE LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES DE LA COLONIA

El uso inadecuado de algunos fármacos en la colonia de abejas, puede dejar residuos en la miel y en productos de la colmena por tiempos prolongados, lo que implica un riesgo para la salud pública.

La eficiencia de un producto veterinario está directamente vinculada con la administración de la dosis correcta, ya que puede ocurrir una sub-dosificación o sobre-dosificación, lo que ocasionaría una mala respuesta al tratamiento o  lguna reacción contraproducente por la aplicación excesiva.

Los productos veterinarios registrados o autorizados deben usarse únicamente en la especie para la cual se han desarrollado, esta información está disponible en el rótulo impreso de la caja o etiqueta. Cada producto está científicamente evaluado y analizado para dicha especie, a fin de resguardar la sanidad y bienestar animal, la salud pública, la industria transformadora de productos de origen animal y el medio ambiente.

Es indispensable tomarse el tiempo y leer siempre la información anexa o que acompaña a la etiqueta del producto antes de utilizarlo o prescribirlo.

Es de suma importancia mencionar que en los animales “no” se deben administrar productos farmacéuticos para uso humano, ni traspolar el uso de productos veterinarios de una especie recomendada a otra especie.

También se debe evitar el uso de formulaciones “caseras” ya que son de riesgo zoosanitario y de salud pública.

DIAGNÓSTICO

Una parte fundamental en la sanidad de un apiario es el diagnóstico de las enfermedades de la colonia, el cual es básico para conocer el estado de salud de las abejas y establecer las medidas de prevención y control necesarias.

Es por eso, que es muy importante vigilar constantemente las colmenas, tomar muestras ante la sospecha de alguna enfermedad para su posterior envío al laboratorio para el análisis e interpretación de resultados correspondiente.

El diagnóstico puede realizarse en dos niveles:

• Diagnóstico Presuntivo o Clínico: Se realiza a partir de los cambios observados en la apariencia de la cría y el comportamiento de las abejas adultas, mediante lo cual se deduce la presencia de una enfermedad o plaga. De detectarse la presencia de enfermedades en una colmena deberá marcarse y posponerse la revisión de ésta para el final.

• Diagnóstico de Laboratorio: Es el resultado del análisis de las muestras enviadas a un
laboratorio oficial o aprobado.

PREVENCIÓN Y CONTROL

La prevención comprende una serie de actividades que los apicultores deben realizar, con el objeto de evitar el ingreso, desarrollo y/o diseminación de los agentes patógenos que causan las enfermedades y plagas de la cría de las abejas y de las abejas adultas. Entre las principales acciones preventivas destacan:
• No intercambiar material biológico y panales de colmenas enfermas a colmenas sanas.
• Cambiar los panales viejos por panales nuevos.
• El agua para la preparación de los alimentos debe ser potable.
• Flamear la cuña de trabajo antes y después de la inspección de las colmenas.
• Mantener limpio el ahumador de adherencias producidas por la combustión.
• Lavar el equipo de protección después de cada revisión.
• Cuando se adquieran abejas reinas o núcleos de abejas deberán proceder de criaderos
certificados por la SAGARPA.
Las siguientes medidas de control se aplican para proteger los apiarios y las colmenas. Los datos recabados de estas actividades deben ser registradas en la bitácora de producción del apiario
• Vigilancia y muestreo.
• Control de la movilización de colmenas, abejas reinas y núcleos de abeja.
Control de la introducción de colmenas, enjambres y material biológico.
• Manejo integral de la colmena

VIGILANCIA Y MUESTREO

El apicultor deberá revisar sus apiarios con una frecuencia de entre 8 y 15 días como máximo para detectar signos sugerentes a enfermedades, así como cambios de comportamiento de las abejas. Esta información deberá integrarla a la bitácora de producción del apiario.

Asimismo, se recomienda que se lleve a cabo el muestreo del 15% de las colmenas por lo menos dos veces al año, misma que serán enviadas al laboratorio oficial o aprobado, a fin de detectar oportunamente la presencia de enfermedades.

La muestra de abejas adultas es de 200 obreras introducidas en frascos con alcohol al 70% y en crías es de una porción de panal con cría afectada de 10 x 10 cm. Todas las muestras deben estar rotuladas y/o identificadas con los datos del productor, apiario, colmena y fecha de toma de muestra.

MOVILIZACIÓN DE COLMENAS, ABEJAS REINA Y NÚCLEOS DE ABEJA

La movilización de abejas en cualquiera de sus presentaciones, es una actividad de importancia ya que es un medio común de diseminación de enfermedades, por lo que se deben de cumplir todos los requisitos de la normatividad aplicable Para movilizar colmenas pobladas, abejas reina, paquetes de abejas, núcleos de abejas y pajillas de semen, deberá contarse con el Certificado Zoosanitario, de acuerdo a lo señalado en la NOM-001-ZOO-1994 “Campaña Nacional contra la Varroasis” y la NOM-002-ZOO-1994 “Actividades Técnicas y Operativas Aplicables al Programa Nacional para el Control de la Abeja Africana”, Asimismo, supervisar que el transporte sea adecuado para evitar predisposición a enfermedades, con base en los que establece la NOM-051-ZOO-1995 “Trato Humanitario en la Movilización de Animales”.

INTRODUCCIÓN DE COLMENAS POBLADAS, NÚCLEOS, PAQUETES DE ABEJAS, ABEJAS REINA, PAJILLAS DE SEMEN Y ENJAMBRES

Para la importación de cualquier material biológico se deberán de cumplir los requisitos emitidos por el Servicio de Aduanas previstos por SENASICA/SAGARPA, SE y Gobierno Federal.

Es común que el apicultor adquiera colmenas pobladas, núcleos, paquetes de abejas, abejas reina y pajillas con semen, a fin de incrementar y fortalecer la infraestructura productiva del apiario, lo que puede ocasionar la diseminación de enfermedades, por lo que se recomienda que esta material se adquiera de apiario certificados conforme a la NOM-001-ZOO-1994 y NOM-002-ZOO-1994.

En cuanto a la captura y aprovechamiento de enjambres y colonias silvestres, es importante que antes de llevarlas  al apiario, se aíslen el tiempo necesario para corroborar la sanidad de las abejas y cambiar a la abeja reina por una procedente de un criadero que cuente con el certificado de calidad genética y sanitaria emitido por la SAGARPA.

En caso de importación cumplir con los requisitos zoosanitarios de la NOM-001-ZOO-1994.

Fuente: MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS PECUARIAS EN LA  PRODUCCIÓN DE MIEL

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