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PRODUCTOS DE LAS ABEJAS CUARTA PARTE DE INICIACIÓN A LA APICULTURA

Introducción

Hola amigos, continuamos con el tema de INICIACIÓN A LA APICULTURA, las tres primeras partes están aquí:

Primera parte

Segunda parte

Tercera parte

PRODUCTOS DE LAS ABEJAS

La Miel

Dentro de los productos de las abejas debemos hacer diferencia entre:

  1. – producidos por las abejas como la CERA, la JALEA REAL, las REINAS y el VENENO.
  2. – introducidos por las abejas dentro de la colmena, como el NÉCTAR que origina la MIEL, el POLEN y el Propóleo.

La MIEL es el producto más conocido de las abejas y se define como “sustancia elaborada por la abeja melífera y sus diferentes subespecies a partir del néctar de las flores y de otras secreciones extraflorales, que las abejas transportan, transforman con otras sustancias, deshidratan, concentran y almacenan en los panales”.

La materia prima de la miel es, pues, el néctar de las flores, que está compuesto de agua (20-95%), azúcares (5-80%) y minerales 0,45%.

La transformación del néctar en miel se inicia cuando la abeja pecoreadora o recolectora lo toma de la flor y lo transporta en su buche hacia la colmena.

Una vez allí, se lo pasan de unas a otras, lo mezclan con su saliva, que contiene enzimas que convierten el azúcar del néctar en otros azúcares, como la glucosa y fructosa, para irse transformando en miel.

Las obreras la depositan en las celdas del panal, pero como todavía contiene mucha agua, la ventilan con las alas durante varios días para disminuir esta humedad y, cuando la miel está madura, sellan las celdas (operculan las celdas)

El sabor de la miel está relacionado con su aroma y ambos dependen de las características del néctar.

Por esto, las mieles tienen diferentes aromas y sabores, hablándose entonces, de la miel de eucalipto, romero, azahar, espliego, (…).

En cuanto al color, la miel presenta varias tonalidades, según las fuentes del néctar, variando desde muy clara hasta muy oscura.

La cosecha de miel (corte o castrado de colmenas), depende de las condiciones del clima y de los flujos de floración, que unas veces adelantan y otras veces atrasan el trabajo de las abejas, haciendo difícil fijar fechas precisas para una cosecha general.
Como norma general, se debe cosechar la miel de las colmenas cuando los cuadros de la colmena que los contiene se encuentran con miel operculada en, al menos, un 50%

Para retirar las abejas de los cuadros con miel, se debe aplicar HUMO sobre toda la colmena, sacudir y cepillar, cuadro por cuadro, colocándolos en una cámara vacía, para evitar el pillaje, y que sirve para transportar los cuadros hasta el lugar de extracción o hasta el vehículo de transporte.

La hora más indicada para cortar las colmenas se corresponde con las de máximo pecoreo de las abejas, tratando de causar el menor perjuicio posible, tanto a los vecinos como a las abejas.

Proceso de extracción

El proceso de extracción necesita de una pequeña instalación para realizarlo, que puede ser desde el propio remolque del camión con una carpa de redecilla mosquitera, hasta un local de extracción acondicionado y que permita la utilización de un extractor y un depósito de almacenamiento de la miel.

Los cuadros con miel sacados de las colmenas, deben ser transportados, sin demora, hacia la instalación de extracción, e iniciar el proceso de extracción con la desoperculación, desplazando el cuchillo desoperculador de arriba hacia abajo o
viceversa pero abarcando la mayor amplitud para alcanzar a su vez la mayor cantidad de opérculo.

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Para la extracción, se llevan los cuadros a la centrífuga, teniendo en cuenta que deben quedar bien colocados, e iniciamos lentamente la rotación de la canastilla para evitar romper panales.

Filtrado

Para una mejor conservación y presentación de la miel, debe ser filtrada y decantada, antes de ser envasada.

De manera general, para filtrar se usa un colador o cedazo, colocado a la salida del extractor, para retirar trozos de cera que pueden mezclarse con la miel al centrifugarla.

Decantación

Una vez filtrada la miel, se deja reposar en el depósito o tanque decantador durante 24-48 horas para que floten las burbujas de aire provocadas por la rotación de la centrífuga y otras impurezas que hayan pasado la filtración, formando una capa de espuma que puede retirarse fácilmente.

Envasado

Ahora, la miel está lista para el envasado. Se suelen usar envases pequeños de boca ancha, de vidrio o plástico.

Al envasar, aproximamos al máximo el envase a la salida del depósito de miel y hacemos que el chorro de miel se deslice por las paredes del envase, evitando la formación de burbujas.

Además de la presentación líquida, la miel también se puede ofrecer en panal o en secciones.

La Cera

Es una sustancia secretada por unas glándulas localizadas en los últimos segmentos de la parte ventral del abdomen de la abeja obrera.

La producen en forma líquida y se endurece al contacto con el aire, formando pequeñas escamas de color blanco, que son retiradas del abdomen por medio de las patas y llevadas a la boca, para ser amasadas y utilizarlas en la construcción de los panales.

Las obreras, que se ocupan de la secreción de cera, se llenan de miel hasta hartarse y se cuelgan formando cadenas en el lugar de construcción del panal.

Se ha estimado que, para producir medio kilo de cera, las abejas consumen de 3-4 kilos de miel o jarabe.

El panal lo comienzan de arriba para abajo y se prolonga en forma de collar.

Cuando los panales alcanzan los 10-12 cm de longitud, los empiezan a llenar con recursos y cría.

Composición de la cera

De manera general, la cera de abejas está compuesta de: hidrocarburos, alcoholes y ácidos cerótico y palmítico.

En cuanto a las características, es insoluble en agua, soluble en cloroformo, éter y benceno; se ablanda a 38 °C y se funde entre 62 y 65 °C, además es buen aislante pero muy inflamable.

Las anteriores características hacen que la cera de abejas sea utilizada industrialmente en la elaboración de cosméticos, drogas, betunes, ceras para piso, curtido de pieles, impermeabilizantes, lubricantes, pinturas y velas litúrgicas.

En Apicultura, se utiliza para la elaboración de láminas de cera estampada.

La Jalea Real

Sustancia alimenticia secretada por las abejas de 5-15 días de edad, conocidas como abejas nodrizas.

Para su producción, la materia prima es el polen, el néctar y el agua que ingieren las abejas, transformándose en jalea real por medio de unas glándulas localizadas en la cabeza de las obreras.

Es de color blanco nacarado, altamente nitrogenada y con gusto amargo ácido, que se descompone fácilmente si se expone a la luz y al calor.

Su composición química es compleja, teniendo:

Como utilidad para las abejas, la jalea real es la dieta de las larvas jóvenes hasta el tercer día de vida y el alimento de
la reina durante todo su ciclo de vida.

Para el hombre, se le atribuyen propiedades alimenticias y medicinales.

En cuanto a su recolección o cosecha, se puede realizar de dos maneras:

1.ª Quitando la reina de una colmena fuerte durante 3-4 días, para que construyan celdas reales naturales y, al término de estos días, se sacan los cuadros con las celdas reales y se recolecta la jalea, retirando la larva de cada celda y extrayendo la jalea con una cucharita plástica o de acero inoxidable.

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Para mantener la producción, es necesario introducir cuadros con cría abierta, periódicamente, o devolver la reina de la colonia y rotar la extracción con otras colonias.

2.ª Para la producción comercial, se utiliza el método de cría de reinas, teniendo en cuenta que, cada 3-4 días, se debe recoger la jalea real y realizar nuevos injertos.

El Polen

Es un producto recolectado por las abejas obreras pecoreadoras.

Lo recogen inicialmente en los pelos de todo su cuerpo, luego lo peinan con sus patas y lo trasladan a las canastillas del polen en sus patas traseras para depositarlo en la colmena, dentro de las celdas que rodean la cría.

Posteriormente, las abejas de la colmena lo compactan y preparan una papilla con miel y saliva dando origen al pan de abejas.

Esta papilla la utilizan para alimentar larvas de obrera y zángano de más de tres días y también para los adultos de éstos, pues es la fuente de proteínas, vitaminas y minerales de la colonia.

Una colmena fuerte puede necesitar más de 10 kilos de polen por año para desarrollarse normalmente.

En cuanto a la composición del polen, presenta variación según el origen botánico, pero, de manera general, está compuesto de:

Para cosechar el polen se coloca una trampa o cazapolen a la entrada de la colmena, de manera que, al pasar las pecoreadoras, el polen que portan en las patas cae dentro del cajón de la trampa y es retirado, posteriormente, por
el apicultor.

Una colmena fuerte puede producir diariamente más de 150 gramos de polen.

Las trampas cazapolen deben ser retiradas o rotadas cada 15 días para evitar que las abejas aprendan a pasar a través
de la trampa con bolitas de polen más pequeñas y, de este modo, evitar la reducción del área de cría y la producción de miel.
Para envasar o almacenar el polen, debe ser secado hasta una humedad de 7 a 8%, lo que puede hacerse por medio de calor, pero sin sobrepasar los 50-55 °C.

Después del secado, es necesario limpiarlo, pues en condiciones normales de recolección, el polen contiene un porcentaje variable de impurezas como polvo, patas de abejas y otros insectos que pueden causar su descomposición.

Para el envasado se suele utilizar frascos de vidrio o plástico, ya sean oscuros o transparentes; el polen viene en diferentes presentaciones para el consumidor: granulado, en cápsulas y en tabletas.

El polen, como producto comercial, se emplea en alimentación, cosmética y terapéutica.

El Propóleo

El propóleo o propóleos es otro producto de la colmena.

La palabra proviene del griego propolis que significa (pro = antes o en defensa de, y polis = ciudad) o sea, antes o delante de la ciudad, en este caso, de la colmena.

El propóleos es una sustancia resinosa, de color amarillo verdoso a pardo rojizo, que tiende a oscurecerse y que las abejas obtienen de los exudados de los árboles y otras plantas.

Existe gran interés por el propóleos en investigadores y comerciantes a causa de las propiedades que se le atribuyen, tales como:

– Antibióticas. – Analgésicas.
– Cicatrizantes. – Antialérgicas.
– Antifúngicas. – Epitelizantes.
– Antiinflamatorias. – Anestésico.

La composición química del propóleos es compleja y varía según la fuente vegetal de donde provenga, pero cualquier tipo de propóleo puede estar compuesto por:

El propóleo es soluble en alcohol y en disolventes como el éter, el benceno, acetona y sosa, pero, a excepción del alcohol, estas sustancias son tóxicas y no deben utilizarse.

Las abejas además de propolizar todos los espacios entre los cuadros y rendijas menores del espacio de abejas, utilizan el propóleos para reducir la entrada de aire por la piquera y obstaculizar el paso de enemigos, colocándolo en la parte baja de los cuadros, así como también para embalsamar pequeños animalillos que no logran sacar de la colmena.

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Para la producción y cosecha del propóleos, seleccionamos colonias fuertes que se muestren propolizadoras y cambiamos la entretapa por una rejilla plástica o de alambre de malla de 2-3 mm. Revisamos cada 15 días la cantidad de propóleos depositado en la rejilla y la retiramos cuando esté propolizada, por lo menos, al 80%.

La refrigeramos 2 días para que se
endurezca, la sacamos y la sacudimos fuerte sobre una superficie limpia y lisa, para que caigan los trocitos de propóleos, produciéndose así unos 200 a 300 gramos por colmena que, para su conservación, pueden ser envasados en frascos y guardados en un sitio fresco y seco, o en refrigeración.

También podemos cosechar propóleos raspando con la espátula los marcos y paredes de las colmenas, pero así sólo se recoge de 10 a 20 gramos por colmena de propóleos de mala calidad, pues viene lleno de suciedades

El veneno/apitoxina

La apitoxina es un producto que se emplea en medicina por su poder antiartrítico y en la preparación de antialérgicos.

Lo producen las abejas en unas glándulas que tienen situadas en la parte posterior del último segmento abdominal.
Se obtiene colocando en el piso de la piquera una esponja cubierta por unos hilos desnudos de cobre por los que se hace circular una corriente eléctrica pequeña y a intervalos; las abejas, al entrar, reciben la descarga y clavan el aguijón en la esponja, pudiendo recuperarlo después, y poco a poco van quedando en las esponjas las gotas de veneno que recogemos
estrujándolas.

Las colonias sometidas a esta producción suelen aumentar la agresividad de forma notable, lo que conviene tener en cuenta e instalarlas lejos de las zonas habitadas para prevenir ataques.

El rendimiento medio obtenido es de 1 gr de veneno/20 colonias.

El veneno de abeja tiene propiedades bactericidas, hemolíticas, anticoagulantes y tónicas.

Es el mayor vasodilatador conocido, fluidifica la sangre al ser anticoagulante, se le reconocen propiedades en casos de reumatismo y actualmente el veneno es utilizado de forma racional en algunos países.

La polinización

Las abejas, en el trabajo de recoger polen y néctar, hacen indirectamente que las flores se fecunden y las plantas y cultivos produzcan más fruta, semilla, (…) de mejor calidad.

La mayor producción de semillas hace que los cultivos vivan más tiempo o directamente se implanten, sin necesidad de mover la tierra, crecen por la cantidad de semillas que hay en el suelo.

Generalmente, los propietarios de ciertos cultivos permiten que los apicultores coloquen colmenas en sus cultivos para una buena polinización.

Esto conlleva que el apicultor traslade las colmenas al cultivo en determinada fecha, las trabaje, si es necesario, y las retire cuando acabe la floración del cultivo.

La colonia que brinda dicho servicio debe reunir determinadas características para cumplir bien con la tarea de polinizar:

– Tiene que contar, por lo menos, con cinco cuadros de cría y abejas suficientes como para que los cubra.

– Alimento suficiente como para sobrevivir unos días de mal tiempo (2 cuadros).

– Reina joven, para que se desarrolle la colmena demandando grandes cantidades de polen para la cría.

– Debe incluir suficiente espacio para desarrollarse y/o acumular miel, si se bloquea disminuye el trabajo en el campo, no haciendo bien la polinización.

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