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¿Qué es el propóleo?

El propóleo o propolis, etimológicamente, es una palabra que deriva de dos vocablos: pro “delante de” o “antes” y derivado del griego polis “ciudad”, refiriendo así que esta sustancia se encuentra en la entrada y en el interior de la colmena o polis de las abejas.

El propóleo designa algunas sustancias gomosas y resinosas que, segregadas por la corteza y yemas de algunas plantas, son procesadas con secreciones glandulares de las abejas hasta conseguir el producto final conocido como propóleo.

Este va a ser utilizado para diferentes necesidades de la colmena, tales como pegar fuertemente las partes móviles o rompibles que puedan caer o evitar posibles infecciones en la colmena constituyendo de esta manera, una especie de barrera en la entrada de la colmena.

Se conocen las propiedades curativas del propóleo desde los tiempos más remotos. ( Te invito a hacer una búsqueda en Google de El Papiro de Ebers)

En la Biblia se habla del propóleo con otro nombre (tzorí). Primero, cuando José es vendido a los ismaelitas que iban de Galaad (Guilad) a Egipto, se dice que la caravana de camellos llevaba perfumes, bálsamo (propóleos) y mirra (Génesis 37:25). Luego, cuando Jacob pide a sus hijos que le lleven al primer ministro de Egipto como regalo, lo mejor que hubiera en el país de Canaán, menciona en este orden “un poco de bálsamo (tzorí) y un poco de miel, perfumes, mirra, pistachos y almendras” (Génesis 43:11), alrededor del año 1 700 a.c.

En Egipto ya era empleado por los sacerdotes.

Más tarde fue utilizado por los griegos (Aristóteles lo cita en su Historia de animales).

En la Edad Media, las culturas latina e islámica lo emplean como remedio contra las enfermedades.

El propóleo es rico en bioflavonoides y aceites esenciales, además de contener oligoelementos, vitaminas y aminoácidos

También es muy valorado como conservante de la madera

De hecho, grandes maestros impregnaban sus violines con sustancias que contenían propóleo a fin de evitar su deterioro.

A final del siglo XIX y principios del siglo XX se utiliza ampliamente por los médicos militares donde tuvo una gran aplicación en los hospitales en el tratamiento de heridos de guerra.

Dentro de los productos de la colmena que poseen propiedades cicatrizantes, el propóleo no es el único, pues la miel también es capaz de contribuir en la curación de una herida.

Caída en el olvido con el desarrollo de los primeros antibióticos de síntesis, recientemente experimenta un auge, avalado por numerosas investigaciones científicas que demuestran la importancia que adquiere el propóleo dentro de las medicinas naturales.

Composición

Las propiedades físico-químicas varían según la fuente de aprovisionamiento.

Así, el color es variable, de amarillo claro (cuando proviene de las Coníferas), hasta castaño-rojizo, casi negro, pasando por una gran variedad de tonos.

Exhalan un aroma más o menos pronunciado de miel y de cera, y un olor generalmente agradable que en ocasiones nos recuerda al incienso.

Su aspecto es heterogéneo, en función de sus constituyentes.

El sabor del propóleo es más o menos amargo.

Da una sensación de quemazón en las mucosas de la boca cuando se mastica en cantidades importantes durante mucho tiempo.

Es una sustancia viscosa, pegajosa, gomosa, sumamente inestable en frío, se comienza a ablandar a partir de los  15° C, para tornarse viscosa a partir de los 3 0° C.

Su punto de fusión es cercano a l os 6 5° C. La termoestabilidad del propóleo también ha sido demostrada.

El propóleo es insoluble en agua, ligeramente soluble en alcohol y se disuelve con facilidad en éter, cloroformo, acetona y benceno.

Acciones fisiológicas y biológicas

La excelente acción antiséptica observada añad ida a las propiedades anti inflamatorias y cicatrizantes conocidas desde hace tanto tiempo y su uso en la medicina popular en el tratamiento de callosidades, heridas, quemaduras, etc. dio paso a investigaciones en las que se amplia el rango de acción del propóleo, que lo sitúan además como antihepatotóxico, antitumoral, antioxidante e inmunomodulador entre otras propiedades.

Actividad antimicrobiana

Se podría destacar la alta actividad del propóleo frente a Staphylococcus aureus, uno de los organismos que más enfermedades provoca y del que h ay que destacar su alta resistencia a la penicilina.

El propóleo es la única sustancia de la colmena que se opone a los hongos, siendo los ascomicetos particularmente sensibles.

Aunque debe ser validado con estudios posteriores, se postula la hipótesis de que la actividad antifúngica puede estar influenciada por la presencia de distintas concentraciones en los extractos anal izados de algunos derivados cinámicos y flavonoides.

El origen geográfico del propóleos y el solvente usado en la extracción también influencian en la actividad antifúngica.

También se ha demostrado la capacidad de los extractos de propóleos de contener el desarrollo de virus patógenos. Se han realizado varios estudios sobre la eficacia de esta sustancia en el tratamiento del grupo de los Herpes simplex virus, así como de algunos adenovirus, coronavirus y rotavirus.

Se podría concluir que el propóleo tiene un verdadero valor farmacológico como componente natural de  procedencia vegetal y no como fuente de u nos nuevos potenciales componentes anti bacterianos, antimicóticos o antivirales.

Así, el propóleo se utiliza en enfermedades infecciosas y es considerado, en la actualidad, como el antibiótico natural por excelencia.

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